Comprar una máquina bloquera usada puede parecer una decisión inteligente: menor inversión inicial, arranque rápido y la sensación de que “si ya funcionó antes, seguirá funcionando”.
Pero en la práctica, muchas personas pierden dinero no por el precio, sino por no saber qué revisar antes de comprar.
En este artículo no te voy a decir si es buena o mala idea comprar una máquina usada.
Te voy a explicar qué revisar sí o sí, qué señales de alerta no debes ignorar y por qué una máquina aparentemente barata puede salir muy cara.
Si estás pensando en comprar una bloquera de segunda mano, esto te puede ahorrar meses de frustración y miles de pesos.
1. El error más común: fijarse solo en el precio
El primer error es pensar así:
“Si está barata, aunque le meta algo después, sigue conviniendo”.
El problema es que una máquina bloquera no falla en piezas baratas, falla en componentes críticos:
vibración,
estructura,
moldes,
alineaciones.
Y esos errores no siempre se ven a simple vista.
Una máquina usada puede:
producir blocks deformes,
romper piezas constantemente,
tener una vibración irregular imposible de corregir sin rediseñar.
👉 Regla básica:
Si el vendedor no puede demostrar que la máquina produce block de calidad hoy, no compres basándote en promesas.
2. Revisa la vibración (aunque no seas experto)
La vibración es el corazón de una máquina bloquera.
Sin buena vibración:
el block no compacta bien,
se desmorona al secar,
pierde resistencia.
Qué debes observar:
¿La vibración es pareja o “brinca”?
¿La máquina vibra más de un lado que del otro?
¿Hace ruidos metálicos secos o golpes irregulares?
🚩 Señal de alerta:
Si el vendedor dice “eso se arregla ajustando”, pero no puede demostrarlo funcionando, probablemente no se arregla tan fácil.
2. Revisa la vibración (aunque no seas experto)
La vibración es el corazón de una máquina bloquera.
Sin buena vibración:
el block no compacta bien,
se desmorona al secar,
pierde resistencia.
Qué debes observar:
¿La vibración es pareja o “brinca”?
¿La máquina vibra más de un lado que del otro?
¿Hace ruidos metálicos secos o golpes irregulares?

🚩 Señal de alerta:Si el vendedor dice “eso se arregla ajustando”, pero no puede demostrarlo funcionando, probablemente no se arregla tan fácil.
3. El molde: donde se pierde (o gana) el negocio
Muchos compradores revisan el motor… pero ignoran el molde, cuando es una de las partes más caras y delicadas.
Revisa:
Desgaste en las paredes internas.
Esquinas redondeadas (deberían ser definidas).
Soldaduras reparadas o parches.
Juego excesivo entre piezas.
Un molde desgastado produce:
blocks con medidas irregulares,
esquinas frágiles,
problemas para apilar y vender.
👉 Cambiar o rectificar moldes no siempre es barato y en muchos casos no queda igual.
4. Alineación y estructura: lo que no se ve en fotos
En máquinas usadas es común encontrar:
bastidores torcidos,
columnas desalineadas,
guías con desgaste irregular.
Esto provoca:
moldes que bajan chuecos,
presión dispareja,
desgaste acelerado de componentes.

Cómo detectarlo:
Observa si el molde baja recto.
Revisa si hay calzas improvisadas.
Mira si hay grietas, refuerzos añadidos o soldaduras recientes.
🚩 Mucho “refuerzo” suele indicar un problema estructural previo.

5. Pregunta incómoda: ¿por qué la están vendiendo?
No es desconfianza, es lógica.
Pregunta directamente:
¿Por qué dejaron de usarla?
¿Cuánto producía por día?
¿Qué fallas tenía?
¿Cuándo fue la última vez que trabajó?
Si las respuestas son vagas o contradictorias, algo no cuadra.
👉 Muchas máquinas usadas se venden justo cuando empiezan los problemas recurrentes.
6. Costos ocultos que nadie calcula
Antes de comprar, suma:
traslado,
instalación,
ajustes,
refacciones,
tiempo sin producir.

Muchas veces ocurre esto:
“La máquina costó poco, pero llevo tres meses ajustando y aún no produzco bien”.
Ese tiempo también es dinero.
7. Entonces… ¿conviene o no comprar una máquina bloquera usada?

La respuesta real es: depende.
✔️ Puede convenir si:
la ves trabajando,
produce blocks de calidad,
no tiene reparaciones improvisadas,
el molde está en buen estado,
sabes exactamente qué estás comprando.
❌ No conviene si:
solo la ves apagada,
“antes sí funcionaba”,
tiene vibración irregular,
el molde está desgastado,
el precio es lo único atractivo.
Conclusión
Comprar una máquina bloquera usada no es un error,
el error es comprar sin revisar lo que realmente importa.
Una máquina no vale por:
su tamaño,
su motor,
ni por lo que dice el vendedor.
Vale por la calidad del block que puede producir de forma constante.
Si no revisas vibración, molde y estructura, no estás comprando una máquina, estás comprando un problema.
Cómo saber si una máquina bloquera usada realmente vale la pena
Si estás evaluando una máquina bloquera usada y no sabes qué revisar,
o quieres entender qué características realmente importan antes de invertir,
déjalo en los comentarios o escríbeme.
Más vale una pregunta a tiempo
que una máquina parada en el taller.

